Menorca tiene algunas de las calas más hermosas del Mediterráneo, y lo mejor es que aún se pueden disfrutar con calma si sabes cuándo y cómo ir. Esta es nuestra selección, con criterio y de primera mano.
En breve
- Sur: arena blanca, agua turquesa y pinares. Las más fotografiadas.
- Norte (tramuntana): arena rojiza, paisaje salvaje y menos gente.
- Clave: ve temprano (antes de las 10 h) o en junio y septiembre. En verano, muchos accesos en coche están restringidos: usa el autobús de temporada o el Camí de Cavalls a pie.
Las calas del sur (turquesa)
El suroeste, en torno a Ciutadella y Ferreries, concentra las postales:
- Cala Macarella y su pequeña Macarelleta: la herradura turquesa por excelencia.
- Cala en Turqueta: recogida, familiar y de un azul casi irreal.
- Cala Mitjana: amplia, transparente y con acantilados.
El norte salvaje
La costa de tramuntana es otra Menorca: tierra roja, viento y silencio.
- Cala Pregonda: arena rojiza y aire casi lunar, sin servicios. Pura calma.
Cómo disfrutarlas (y cuidarlas)
Lleva agua, sombra y calzado cómodo; muchas calas no tienen chiringuito. Respeta el entorno —Menorca es Reserva de la Biosfera— y llévate tu basura. El lujo aquí es el silencio: madrugar tiene premio.
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