Si Maó es el puerto y el comercio, Ciutadella es la historia y la elegancia. Fue la capital de Menorca hasta el siglo XVIII y conserva uno de los cascos históricos más bonitos del Mediterráneo.
Qué no perderse
- El casco antiguo, de calles estrechas y piedra dorada, con sus palacios señoriales (algunos visitables).
- La Catedral de Menorca, gótica, levantada sobre la antigua mezquita.
- La plaza des Born, el corazón monumental de la ciudad.
- El puerto, encajado en una cala alargada, perfecto al atardecer entre restaurantes y barcas.
Cuándo ir
Ciutadella se disfruta todo el año, pero brilla en las Festes de Sant Joan (junio), cuando los caballos toman las calles. Fuera de fechas señaladas, una mañana de paseo basta para enamorarse.